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Villaherreros

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Villaherreros

Comunidad apegada a los sembrados y barbechos de su amplio campo, fuerte ante las vicisitudes adversas y siempre poseedora de valores típicos de nuestra tierra castellana.

Todo podría comenzar a finales del siglo III d.C., cuando en El Itinerario, de Antonino Augusto, se describe la vía número 1 de la Hispania de los romanos, que transcurría por donde hoy se halla Villaherreros, y que cubría el trayecto desde Segisamone (Sasamón) a Lacobriga (Carrión de los Condes) pasando por Dessobriga (Osorno). Acaso existió, pero no hay escritos que lo demuestren.

Algunas hipótesis apuntan a que existió un poblado, Vallarna, a varios metros del actual casco urbano de Villaherreros (al lado de la carretera actual de Villaherreros a Villasarracino, frente al kilómetro 3,100). Una suposición que, de ser fiable, pudiera pensarse en la existencia de un asentamiento tardorromano en este lugar: una vega apta para el cultivo agrícola, cercana a una calzada romana y a una distancia aceptable de Lacobriga y Dessobriga.

De las posibles tres poblaciones del contorno, solo Villa Ferreros logró sobrevivir. Se mantiene en pie a pesar de la catástrofe epidémica y contra viento y marea de los caprichos y ambiciones del poderío feudal. No sabemos si la villa hizo honor a su topónimo, pero es seguro que su vida socio-económica estuvo más ligada al arado que al yunque. Con todo, los vecinos corren en el siglo XIV y parte del siglo XV igual o parecida suerte que los demás pobladores de los campos palentinos: regresión demográfica, epidemias, sequías e inquietudes ocasionadas por incursiones y conflictos bélicos entre Pedro I y Enrique de Trastámara, primero, y entre las princesas Isabel y Juana después.

Sin embargo, una prueba de que Villaherreros —en el año 1585 ya encontramos los nombres de Villaherreros y Fuenteandrino, así consta en el libro de las Ordenanzas para el Concilio de Trento de la Diócesis de Palencia— no sucumbió a las vicisitudes adversas es que por esta época, ya entrado en el siglo XVI, se considera necesario restaurar la iglesia parroquial de San Román. Realizada a través de un mecenas, García de Valverde, casado con Constanza de la Serna. Esta acción, marca un hito importante en la historia de Villaherreros que, a juzgar por las amplias dimensiones que adquiere el templo, había alcanzado un índice relativamente alto de desarrollo demográfico, y también podemos decir que su actividad agrícola se había visto aumentada con la adquisición de campos de cultivo.

En 1619, Juan de la Serna, bisnieto del mecenas, compra a Felipe III el feudo de Villaherreros. Un momento en el que las exigencias fiscales ocasionadas por los compromisos de la corona hacían imposible el progreso económico de los pueblos pequeños que se veían obligados a ponerse en manos de señores para subsistir.

Juan de la Serna otorgó a su hermano Pedro el título de “gobernador perpetuo de la villa”, y este ordenó destruir las casas de sus padres para edificar en ese suelo el palacio que aún hoy existe en el municipio, en la plaza del Campillo.

La vida del pueblo transcurre pacífica entre la agricultura y algunas pequeñas industrias domésticas relacionadas con la ganadería principalmente lanar. Sin embargo, su difícil acceso a las vías de comunicación y transportes impide que los excedentes cerealistas en años de buena cosecha sean trasladados a mercados apetecibles

A finales del siglo XX, Villaherreros se abre más a la comunidad cuando comienza a construirse la Autovía A-231, León-Burgos, en 1997, aunque el tramo que pasa por el municipio no comenzara a funcionar hasta el año 2001.

Iglesia Parroquial de San Román

Se trata de una iglesia gótica del siglo XIV formada por tres naves separadas por pilares con bóvedas de arista y yeserías barrocas. La portada es románica del siglo XII y la torre a los pies, con tres cuerpos, data de 1896.

En la nave del Evangelio destaca, ante todo, una pintura de la Asunción de la Virgen, de la Escuela Sevillana y sus retablos: uno del siglo XVIII con un Crucificado del XVI, y otro rococó con varias esculturas. En el presbiterio sobresale un retablo mayor de la segunda mitad del siglo XVIII. En el centro del retablo destacan una escultura de San Román y un espectacular sagrario-tabernáculo, ambas obras atribuidas a Manuel Álvarez, —seguidor de Juan de Juni—, del siglo XVI, que por esas fechas estaba trabajando en el claustro del Monasterio de San Zoilo, en Carrión de los Condes, en el retablo de la iglesia de San Juan Bautista en Santoyo y en la catedral de Palencia.

En la nave de la Epístola existe un retablo salomónico de la segunda mitad del siglo XVII, otro retablo del XVIII y una escultura de San Juan Bautista del siglo XVI, entre otras.

Esta iglesia goza de una buena Cajonería del siglo XVIII en su Sacristía, con relieves de la vida del patrón San Román. En la casa de la iglesia existe una cruz procesional del siglo XVII, un cáliz renacentista y una muy buena arca de plata con esmaltes mejicana del siglo XVI. Todas ellas se exponen en la iglesia el Jueves Santo.

Ermita de Nuestra Señora de Vallarna

Esta ermita conserva un retablo del siglo XVIII, un crucifijo del siglo XVI y varias esculturas del XVIII, la de San Millán, retablo del primer tercio del siglo XVII y una pintura de la Virgen del XVII.

Puede estar relacionada con la antigua iglesia de Santa María, del desaparecido pueblo de Vallarna.

Ermita de San Millán

La Ermita de San Millán conserva en su interior un retablo del primer tercio del siglo XVII, con escultura de San Millán.

La casa noble de la plaza del Campillo

Don Juan de la Serna compró Villaherreros el 15 de agosto de 1619 al rey Felipe III. Él estaba relacionado familiarmente con Villaherreros, puesto que consta un antepasado suyo, García de Valverde, como restaurador de la iglesia de San Román. Uno de sus hermanos, Pedro Ruiz del Trejo, que fue gobernador de Villaherreros, derribó las casas de sus padres y mandó construir en el solar resultante la casa noble que, actualmente, existe en la plaza del Campillo.

A don Juan de la Serna le sucedió su hijo don Alonso de la Serna Quiñones Pimentel, gobernador del municipio tras la muerte de su tío.

Esta familia blasonó la fachada de una casa-palacio con el escudo que subsiste aún en su casa del mayorazgo de Villaherreros, incrustado en el frontón partido del balcón de la fachada.

Bodegas de San Pedro

Las bodegas de San Pedro se encuentran en el alto que lleva el mismo nombre, ubicado a poco más de un kilómetro del núcleo del municipio.

Se accede a las bodegas por el Cordel Cerverano de la Cañada Real Leonesa, utilizado por el Concejo de la Mesta, una organización de ganaderos trashumantes creada por Alfonso X El Sabio en 1230. No se conoce exactamente cuándo comenzaron a construirse estas bodegas.

Tradicionalmente se accedía por una boca excavada en la tierra que, por el cañón, te lleva a la cueva. Posteriormente, en torno a los años 80 del siglo XX, se comienza a construir un merendero o lastra en la entrada. En la actualidad, el complejo cuenta con unas 100 bodegas y algunas de ellas aún conservan el lagar utilizado para la elaboración tradicional del vino.

Muchos son los propietarios que aún conservan el vino para consumo propio en las cuevas de las bodegas, y es que, ahora, este es un lugar de reunión en Villaherreros para vecinos y visitantes.

En las fiestas patronales se realizan "romerías" hasta este lugar para disfrutar de un rato en compañía y también desde 2018 se viene realizando "De tapas por San Pedro. La fiesta de las bodegas". Un evento que se celebra en el mes de julio y sirve para disfrutar de la buena gastronomía y el entorno.

Merendero/mirador

Situados en el Alto de San Pedro, en días despejados, se pueden ver varios picos de la Montaña Palentina: desde el Espigüete, pasando por el Curavacas y Las Tuerces y Peña Amaya. Además, se vislumbran los siguientes municipios colindantes: Carrión de los Condes, San Mamés de Campos, Villasarracino, Itero Seco, Castrillo de Villavega, Santa Cruz del Monte, Villorquite de Herrera, Abia de las Torres, Villadiezma, Osorno, Santillana de Campos, Marcilla, Frómista, Población de Campos, Villovieco, Villarmentero, Lomas y Villalcázar de Sirga.

Ruta de Murales

En Villaherreros varios murales artísticos aparecen en sus para alegrar la vista, provocar una sonrisa, convertirse en el mejor fondo para una fotografía o dar que pensar. Se trata de una iniciativa llevada a cabo por la Asociación Cultural Juvenil Sin Fronteras y el Ayuntamiento.

Así, en 2016 llegó el primer mural, titulado "Charanga" y elaborado por Zësar Bahamonte, listo para revestir una fachada importante del municipio, la de la Panera de la Hermandad. Después de él apareció el arte de Ampparito y sus objetos útiles/inútiles, los recuerdos a la tierra de Joaquinvila que, por partida doble, ha venido a recordarnos quiénes somos y por qué estamos aquí. Asimismo algún artista anónimo ha dejado su huella en el municipio, hemos tenido el ciclo de la vida de la mano de Decoma las palabras castellanas de El Chorro Arts y la participación de los jóvenes de la Asociación Cultural Juvenil, que también han sacado su lado más artístico.

En octubre de 2020, el Ayuntamiento junto a la Diputación de Palencia y Palencia Turismo, elaboró unos planos ilustrados que ubican los 14 murales que hay en Villaherreros para pasear por este gran lienzo al aire libre.

Iglesia De San Romn

Bodegas De San Pedro

Cartel Villaherreros N 120

Casa Noble Plaza Del Campillo

Ermita De San Milln

Escudo Casa Noble Plaza Del Campillo

Laguna Pintada

Mural Ampparito

Mural El Chorro Arts

Mural Escapart Estudio

Mural Joaquin Vila

Mural Zsar Bahamonte

Palomar

Parque De Los Jardinillos Ayuntamiento Al Fondo

Parque Hermanamiento Mural Decoma Torre De Fondo

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