Código ético del observador de aves
Buenas prácticas del observador de aves
Debemos tener en cuenta que nuestra afición a la observación de aves no puede suponer un perjuicio para estas ni para los demás seres vivos que habitan en la naturaleza. El bienestar de las aves es siempre lo primero. Por ello es conveniente recordar las siguientes pautas a seguir en el desarrollo de estas rutas ornitológicas:
- Evitar molestias durante el periodo de reproducción, para ello debemos procurar no acercarnos a los nidos puesto que, si un adulto es asustado mientras incuba o mientras sus polluelos son pequeños, la puesta se malogrará y habremos anulado la descendencia de una pareja.
- Procurar vestir con colores discretos, aquellos que nos integren en el paisaje y eviten un impacto visual.
- Caminar en voz baja deleitándonos con los sonidos de la naturaleza, en especial con los cantos de las aves, ya que de muchas especies sólo su canto nos advertirá de su presencia.
- Cuando sea posible, decantarnos por caminar evitando el coche, sacaremos más partido a la visita, y podremos utilizar todos nuestros sentidos.
- El comportamiento de las aves no debe ser alterado. Mantén la distancia. Si nos apoyamos de óptica (prismáticos y telescopios), no necesitamos acercarnos a las aves y será más fácil distinguir las especies y disfrutar de ellas, además conviene adquirir guías de campo especializadas.
- El hábitat debe ser protegido. Debemos dejarlo todo tal cual lo encontramos (llévate la basura a casa, no dañes la flora, permanece caminando en sendas o pistas…)
- Sé prudente a la hora de compartir información delicada sobre especies protegida (sobre todo en redes sociales) y colabora cuando observes una situación de riesgo para ellas.
- Respeta los derechos de los propietarios de las fincas y de los trabajadores del campo.
- Respeta los derechos de las personas de la zona de observación (hides) y las normas de seguridad.

